martes, 10 de mayo de 2016

Especial Fiesta del Cine: Comer sano e ir al cine, ¿compatibles?


Si hay algo que me gusta en esta vida es ir al cine, pero ir al cine sin palomitas para mí es como no haber ido en absoluto. Problema: quiero comer sano pero quiero picar en el cine...¿qué hago?




Ayer empezó en España la Fiesta del Cine, tres días en los que la entrada a cualquier película solo cuesta 2,90€. Por ello, decidí ir con mi madre a ver Civil War (sí, mi madre es la mejor) y, como no podía ser menos, quise llevarme mis amadas palomitas conmigo, porque sin ellas yo no disfruto igual de la película. El "problema" es que no quería dejar de comer bien solo por ir al cine, por lo que me busqué sustitutivos de las típicas palomitas de cine, las chucherías y el resfresco de las siguientes maneras:

Las palomitas: 

Di adiós a comprar palomitas en el cine, que además de ser más caras, nunca se sabe desde cuándo están hechas (por lo menos en el cine de San Fernando, donde me he preguntado eso mismo más de una vez cuando me han tocado palomitas blandurrias habiendo pagado un dineral). Además, la cantidad de sal que le añaden a estas no es ni medio normal, por eso que no se suela considerar a las palomitas como algo apto para comer si estás intentando cuidar tu dieta. 


Por todo esto, lo que yo hice fue usar un palomitero en casa, comprando el maíz y haciéndolo yo misma. Tras hacerlo, solo le añadí una pizca de sal para que no estuvieran demasiado sosas, y ¡listo!

Además, existen miles de recetas saludables a la hora de condimentar tus palomitas, incluyendo chocolate negro o stevia.


Si no tienes palomitero, estas también se pueden hacer con una sartén (escribe en Google "hacer palomitas en sartén" y verás que sencillo).

Lo importante a tener en cuenta es que el maíz es un alimento que aporta cosas buenas a tu cuerpo, como es la fibra, siempre y cuando evites usar aceites para cocinarlo y no abuses de él.

Las chucherías:

Soy de esas que, además de necesitar las palomitas para ver una peli, también agradece algo dulce para compensar el sabor de lo anterior. Para evitar caer en la tentación de comprar chuches, lo que hice fue llevarme un puñado de frutas secas.


Al que esté pensando, "qué asco, tienen muy mala pinta", siento decirle que se equivoca y mucho. Es cierto que las frutas secas pueden no ser bonitas o apetecibles a simple vista, pero una vez las pruebes se te irán todos esos pensamientos negativos contra ellas. 

Yo elegí arándanos rojos (que tienen ese toque de acidez característico de los arándanos) y ciruelas (súper dulces y, aunque no lo creas, sabrosas). 

El refresco

Todos sabemos, aunque no queramos admitirlo ni pensarlo, la gran cantidad de azúcar que contienen los refrescos. Sin embargo, si comes palomitas siempre necesitarás algo para tragar (¡especialmente hablando de palomitas y esos trocitos que a veces se atraviesan!). 

Mi opción es simple: agua de coco sin añadidos. 



El agua de coco tiene muchas propiedades buenas, pero es que encima está dulce y rica, sobre todo si la acompañas con hielo e incluso con alguna otra fruta congelada (como serían las frutas del bosque, que le darían un toque menos dulce a tu bebida).




Con todo esto no echarás en falta ningún otro capricho, y encima estarás tomando alimentos que contienen diversas propiedades positivas para tu cuerpo. 

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