Es difícil elegir una receta de magdalenas entre todas las que existen en Internet, pero si lo que buscas es una magdalena esponjosa y fácil de hacer, ¡has dado con el blog que buscabas!
En esta entrada, os explico la receta y os dejo un vídeo en mi canal de YouTube donde podéis ver paso a paso cómo seguirla. Además, en esta entrada os explico en cada paso el truco para que queden las magdalenas perfectas.
Esta receta tengo que agradecérsela a mi tía Carmela, que fue la que me la explicó hace varios años. Aunque yo le he dado mi toque personal y la he adaptado a lo que me ha dado mejores resultados, esencialmente es aquella primera receta de magdalenas que me hizo adentrarme de lleno en el mundo de la repostería. Si estás leyendo esto, ¡un besito tita!
Ahora, centrándonos en los pasos a seguir para conseguir unas maravillosas magdalenas como las de la foto...
Necesitarás:
♥ Cuatro huevos
♥ Un vaso lleno de aceite
♥ Un vaso casi lleno de azúcar
♥ Un vaso y medio de harina
♥ Un sobre de levadura
♥ Una cucharadita de extracto de vainilla
♥ Media cucharadita de canela
♥ 1/4 cucharadita de jengibre (opcional)
♥ Nueces, chocolate o cualquier otra cosa que quieras usar para rellenarlas (opcional)
Tendrás que:
♥ Precalentar el horno a 180ºC
♥ Separar la clara y la yema de los cuatro huevos.
Te recomiendo que, si tienes que elegir, uses un recipiente más grande para las claras, que será donde mezclarás todo posteriormente.
♥ Batir las claras a punto de nieve.
Si tienes dudas sobre qué es "a punto de nieve", en el vídeo que he grabado y que encontrarás debajo de estos pasos puedes verlo. Las claras, al batirlas durante unos minutos, toman una textura suave y muy blanca, que a simple vista recuerda a la nieve. Esto es más fácil de conseguir si utilizas una batidora de varillas, pero se puede hacer perfectamente a mano.
♥ Añadir el azúcar a las claras y mezclar.
♥ Mezclar las yemas, que tenemos en un bol aparte, con el aceite hasta que liguen. Después, añadir esto a la mezcla de claras y azúcar.
El hecho de separar las claras de las yemas y hacer estas dos mezclas por separado hará que nuestras magdalenas queden mucho más esponjosas.
♥ Añadir harina, tamizándola a medida que la añades.
Tamizar la harina es pasarla por un colador. De esta manera, se evitan posibles grumos en la masa de las mismas. En mi vídeo, podéis ver qué utensilio uso yo para hacer este paso más rápido y sencillo.
♥ Añadir el resto de ingredientes secos (levadura, canela, jengibre) y el extracto de vainilla.
A excepción de la levadura, el resto de ingredientes son opcionales, pero esta mezcla de ingredientes hará que tus magdalenas tengan un toque y sabor especial.
♥ Una vez lista la mezcla, se distribuye la mezcla en los moldes de magdalenas.
♥ Tras repartir la mezcla, puedes añadir nueces o aquellos ingredientes que hayas elegido para rellenar tus magdalenas.
Este paso y el anterior pueden intercambiarse, dependiendo si quieres que todas tus magdalenas tengan los mismos complementos (se añadirían a la mezcla completa antes de echarla en los moldes) o quieres variar según la magdalena como yo suelo hacer.
♥ ¡Al horno!
Tus magdalenas estarán terminadas cuando veas que han subido y están doraditas. Para saber si están totalmente listas, pincha una de ellas con un palillo. Si no sale limpio, tendrás que dejar tus magdalenas unos minutos más. Si sale limpio, estás de suerte, ¡has terminado tus magdalenas! Ahora solo tienes que dejar que se enfríen durante unos minutos y...¡a disfrutar!
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